miércoles, 3 de febrero de 2010

De tanto andar por la cornisa tal vez un día pueda caer.. De tanto confiarme de mi suerte y mis conquistas, en la percha de un bar terminé después.. De no aceptar el oficio de santo, y por reírme de tu tonta canción de amor, de no transar ni con el cielo y el infierno, tal vez confisquen mi corazón..Y quién compartirá mi desconsuelo y mi destierro de civilización?.. Quizás muera odiándote y entendiéndote a la vez, que de tanto que pude haber hecho por vos, entregues mi alma, al mejor postor. De tanto jugar a la cigarra, tal vez me sorprende el invierno, de tanto fiarme de tener alguien siempre a mano, sin pan y sin torta, la fiesta termine tal vez..Y uno recoge lo que siembra, dicen, y es peligroso el barco sin timón, pero quien ponga manos en este juicio, nunca sabrá que satisfecho el ganso murió..

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